Mujeres en la mezquita Hassan II – Una crónica desde el lugar que no me tocaría si viniera a rezar
Una sala monumental sobre el mar
Me encuentro en el centro de la sala de oración de la Mezquita Hassan II, el guía habla de la grandilocuencia de la obra y del lugar. No exagera, es una sala de 200 metros de largo por 100 de ancho (2 campos de fútbol juntos) construida sobre el mar y 60 metros de altura. Un techo retráctil que se abre para poder ventilar el espacio en 5 minutos. Con la única decoración, más allá de la propia arquitectura, de 57 lámparas de Murano, de 10 m de altura y 1,2 toneladas cada una. Desde donde me encuentro pierden la escala totalmente. Las alfombras con las líneas que marcan el orden de la oración cubren el suelo de mármol. Ninguna imagen como es tradicional en edificios de culto islámico, Allah y el Corán no tienen representación. Están en el imaginario de cada uno. La sala puede llegar a albergar 25.000 fieles, y de esos solo 5.000 pueden ser mujeres. Y ninguna de ellas, a no ser que paguen entrada y hagan una visita guiada como yo, estará nunca en el centro de la sala donde me encuentro ni entrarán por la misma puerta. Y aunque suene contradictorio, que haya un espacio para ellas ya marca una diferencia importante con lo que había.

¿Por qué hombres y mujeres rezan por separado en Marruecos?
Al preguntar, la respuesta ha sido que es así, sin más explicaciones. Así que busqué por mi cuenta y encontré que el Corán no lo prohíbe explícitamente pero sí que dice: “Diles a los creyentes que bajen la mirada y guarden su castidad. Eso es más puro para ellos.” (Corán 24:30-31). La oración para los musulmanes implica inclinarse, postrarse, siempre organizados en filas. Rezar en filas mixtas podría poner en riesgo el pudor y la castidad si alguien estuviera detrás de alguien del sexo opuesto. Así que imagino que por pudor y comodidad de los fieles la historia y la tradición han segregado a los sexos para el rezo en Marruecos.
La llamada a la oración: cinco veces al día, siempre en directo
En ninguna de las ciudades o pueblos del territorio pasa desapercibida 5 veces al día la llamada a la oración (adhan) del Al-Muaddin desde el minarete de cada mezquita. Las llamadas no son nunca a la misma hora, sino que dependen de la salida y la puesta del sol. Una llamada que, para mi sorpresa, hoy en día no es grabada y se hace en directo por la persona encargada para ello. Desde que suena la llamada, los fieles tienen 20 minutos para hacer su ablución (limpieza) y empezar la oración de unos 5 minutos. Siempre que puedan y donde puedan. La oración consiste en la lectura de algunas citas del libro sagrado, el Corán. Si rezas por tu cuenta, eliges tú las citas y si rezas en la mezquita, las elige el Al-Imam. No hay obligación de acudir a espacios colectivos. Se puede rezar en el trabajo, en la calle, en la mezquita o como en el caso de las mujeres lo más habitual hasta hace poco en casa.
¿Dónde rezaban tradicionalmente las mujeres?
Por eso muchas mezquitas antiguas no tienen una zona separada para las mujeres, y es que tradicionalmente las mujeres no solían ir a ellas a rezar. No por prohibición religiosa, sino por costumbre, estaban habitualmente más en casa y rezaban ahí. Según nos contó Zahira la guía de Marrakech: “ahora eso ya se ha cambiado. Todas las nuevas mezquitas tienen una zona diferenciada para las mujeres. Y todas las antiguas tienen una zona separada por un biombo o algo para que puedan participar en la oración siempre que lo deseen”


Cómo se accede a la zona de mujeres en la Mezquita Hassan II
La Mezquita de Hassan II se construyó en tiempo récord para su tamaño, entre 1987 y 1993 sobre una plataforma artificial sobre el océano Atlántico. El rey Hassan II, padre del actual rey Mohammed VI la pensó ahí inspirado por un verso del Corán por el que construía un “trono de Dios sobre el agua” y contrató a su arquitecto de confianza, Michel Pinseau, francés, no musulmán, para diseñarla. Y como buena mezquita moderna, cuenta con un acceso, un recorrido de ablución y una zona de rezo reservados para las mujeres. Ellas (solo si van a rezar) acceden por debajo del segundo minarete más alto del mundo con sus 210 metros de alto (hasta 2019 el más alto). Y una vez dentro eligen si ir a la sala de ablución o si ya lo han hecho en casa, se quitan el calzado y se dirigen a las escaleras que las llevarán al primer entresuelo, o si se llena, pueden continuar por un túnel hacia el segundo entresuelo al otro lado de la sala. La zona de las mujeres es un balcón de madera de cedro sobre la sala de oración principal que cubre aproximadamente un 18% del total de la sala.

Materiales tradicionales de Marruecos en un templo moderno
Es un edificio con materiales seleccionados cuidadosamente con representación de todo el país y sus oficios: madera de cedro en techos y balcones de Ifrane con pinturas a base de pigmentos naturales como el azafrán para preservar su durabilidad y protegerla de insectos, mármol de diferentes tipos y procedencias en suelos y paredes como travertino de canteras del sur, mármol verde de Ouarzazate, amarillo de Taroudant y rojo de Agadir, la técnica de Tadelakt en las paredes, tallado manual de yeso, cobre amarillo y rojo en decoraciones y lámparas y Zellige, el típico mosaico de azulejo tradicional en las paredes. De hecho la elección de estos materiales no es casual y son los cinco materiales (yeso, mármol, zellige, cobre y madera) que no pueden faltar en un edificio de arquitectura tradicional islámica en Marruecos y los mismos que encontramos en edificios de la época andalusí en España como la Alhambra de Granada o la Mezquita de Córdoba.

Una reflexión final desde la explanada
Termino la visita contemplando la mezquita desde la enorme explanada, me deja algo anonadada por el tamaño y el detalle, valorando el lugar destacado que la arquitectura ha dado a las mujeres en esta ocasión. Están en lo alto entrando por el punto más emblemático de la mezquita, el minarete y no están en el final detrás de un biombo como parece que pasa en muchas. ¿Pero y si las cosas de verdad cambian? Teniendo en cuenta que las mujeres somos el 50% de la población… ¿y si un día decidieran ir a rezar en la misma proporción que los hombres?

Datos prácticos
Fecha de la visita
Lugar
Para saber más
Consejos para la visita
Junio 2025
Bd Sidi Mohamed Ben Abdellah, Casablanca
• Horarios, precios y información general oficial
• La única mezquita de Marruecos abierta a visitantes no musulmanes con visitas son solo guiadas.
• Se recomienda ropa modesta que cubra hombros y rodillas para hombres y mujeres (no es obligatorio el pañuelo para mujeres).
• Se tiene que ir sin calzado en la sala principal. Se da una bolsa para guardar los zapatos.
• Mantener una actitud silenciosa y respetuosa durante todo el recorrido.



