El origen del Día de la Madre (y por qué ahora lo veo distinto)
Un año más es el Día de la Madre.
Y es curioso, porque durante años ha sido un día que me generaba incomodidad. No porque mi madre no se merezca un día, se los merece todos. Pero sí por esa sensación de que el cariño, de alguna forma, se mide en regalos.
¿De verdad necesitamos un día para recordarlo? ¿Y por qué parece que hay que demostrarlo siempre de la misma manera? ¿Es un invento nuevo y solo consumista?
Nunca me lo había cuestionado demasiado. Lo celebraba a mi manera, estando con mi madre o llamándola. Hasta que me fui a vivir fuera.
Cuando vivía en Shanghai, el Día de la Madre se celebraba en una fecha distinta a España. Me llamó la atención, pero no le di muchas vueltas. Más adelante, en Canadá, volví a ver que coincidía con otra fecha diferente.
Ahí fue cuando pensé: si cambia según el país… ¿cuál es realmente el origen del Día de la Madre?
Y lo que encontré me sorprendió.
El origen del Día de la Madre en la antigüedad
El origen del Día de la Madre no es único ni reciente. Mucho antes de que existiera como lo entendemos ahora, ya había celebraciones dedicadas a la figura materna. En la antigua Grecia, por ejemplo, se rendía culto a Rea, considerada la madre de los dioses del Olimpo. Eran rituales vinculados a la fertilidad, a la primavera, a la idea de origen.
En Egipto ocurría algo parecido con Isis, una de las grandes diosas madre. Por aquel entonces lo que se sabe es que no era una fecha concreta como ahora. Era más bien una forma de reconocer en muchos casos durante la primavera lo que representa la figura materna dentro de la vida.
De la religión al calendario: cómo fue cambiando
Con el paso del tiempo, ese simbolismo se transformó.
En muchos países europeos, el homenaje a las madres se vinculó al cristianismo y, más en concreto, a la Virgen María. En España, durante años, el Día de la Madre se celebró el 8 de diciembre, coincidiendo con el día de la Inmaculada Concepción.
Se me hace curioso ver como el significado cambia según la época y el contexto. Un ejemplo de tradición dinámica o modernidad situada de los que tanto me gustan.
El origen moderno del Día de la Madre
El Día de la Madre tal y como lo conocemos hoy tiene mucho que ver con Estados Unidos y se creó a finales del siglo XIX.
Una de las figuras clave fue Ann Maria Reeves Jarvis, empezó a organizar Reuniones del Día de las Madres en las que en un contexto marcado por la guerra, grupos de mujeres se reunían para compartir experiencias como madres de soldados. Era una de red de apoyo entre mujeres en momentos difíciles.
Años después, Julia Ward Howe, una de las líderes del movimiento feminista de la época, activista y escritora escribió una proclamación en 1870 en el que proponía a las mujeres del mundo a unirse para promover la paz en el mundo.
“Nosotras, mujeres de un país, tendremos demasiada compasión hacia aquellas de otro país como para permitir que nuestros hijos sean entrenados para herir a los suyos….En nombre de la maternidad y la humanidad, les pido solemnemente que sea designado un congreso general de mujeres, sin importar nacionalidad, y que se lleve a cabo en algún lugar que resulte conveniente, a la brevedad posible, para promover la alianza de diferentes nacionalidades, el arreglo amistoso de cuestiones internacionales”
¿Y la fuerza que tiene esta frase aún en el contexto actual?
Más adelante, Anna Jarvis, hija de Ann Maria Reeves Jarvis fue quien, después de la muerte de su madre luchó para que se reconociera oficialmente un día dedicado a las madres.
Y lo consiguió en 1914, el presidente Woodrow Wilson declaró el segundo domingo de mayo como el Día de la Madre en Estados Unidos.
A partir de ahí, otros países fueron adoptando la fecha… cada uno a su manera.
El Día de la Madre en España
En España también ha ido cambiando su significado hasta llegar a día de hoy.
En 1925 se planteó separar esta celebración del ámbito religioso para darle un enfoque más centrado en la figura de la madre. Más tarde, durante el franquismo, volvió a asociarse al 8 de diciembre.
Y no fue hasta 1965 cuando se fijó definitivamente en el primer domingo de mayo, como se celebra hoy.
Entonces… ¿qué significa realmente el Día de la Madre?
Creo que para cada una significará algo diferente pero lo que tengo claro, al menos para mi, es que entender el origen del Día de la Madre hace que deje de ser solo una fecha más en el calendario. Ya no lo veo como un día de regalos donde el protagonista es el consumismo.
Si no como el resultado de muchas capas: tradición, religión, historia, incluso momentos de guerra y necesidad de apoyo entre mujeres.
Sigo sin tener claro en qué momento se perdió todo eso por el camino. Pero sí sé que, desde que entendí de dónde viene, lo vivo distinto.
Para mí sigue siendo un buen momento para decirle a mi madre lo importante que es. Para recordarme todo lo que ha sostenido y sigue sosteniendo, muchas veces sin que se note.
Y quizá no vaya de hacerlo perfecto ni de comprar nada concreto. Quizá va más de parar un momento y mirar eso que siempre ha estado ahí.



