María José y su casa en Arahal: una vivienda hecha a medida
Llegamos a Arahal ya de noche, cruzando de nuevo la frontera desde Portugal hacia España. Después de bastantes horas de carretera, es víspera de domingo de Pascua. La intensidad que debe haber habido en las calles los días anteriores de alguna manera se respira en la tranquilidad que hay en las calles.
María José y su pareja Antonio nos esperaban en su casa. Una casa construida a su medida, levantada sobre un solar triangular complicado y resuelta junto a un arquitecto paso a paso, decisiones, procesos largos y mucho trabajo detrás. Nos conocimos a través de amigos comunes en Euskadi y, de ahí a visitarlos en su casa en la que nos acogen como dos miembros más de la familia.
En pocas palabras
| 🧑 Nombre | María José |
| 📍 Lugar | Arahal, Sevilla, España |
| 🏠 Tipo de vivienda | Casa entre medianeras de obra nueva |
| 📅 Vive aquí desde | 2018 |
| 🌍Su origen | Arahal |
| 🔍 Dato curioso | La escalera central fue diseñada por su padre |
Una casa nacida de un solar difícil
La casa de María José y Antonio no nació de un catálogo ni de una promoción cerrada. Empezó con un solar triangular y la intención de construir un lugar cómodo para vivir el día a día. Contrataron a un arquitecto para desarrollar el proyecto y acompañar la obra, aunque durante el proceso fueron modificando propuestas y adaptando muchas decisiones sobre la marcha.
María José habla de la construcción con una mezcla muy honesta de orgullo y agotamiento. La casa terminó siendo exactamente eso que buscaban: práctica, luminosa y hecha para ellos. Pero también reconoce que levantar una vivienda propia implica renuncias, cambios y una carga mental enorme. Hay decisiones que no quedaron exactamente como imaginaron al principio y otras que hoy, con la distancia, aceptan como parte natural del proceso.
La distribución gira alrededor de un gran espacio abierto de cocina y salón, algo que tuvieron claro desde el inicio. Querían una casa conectada, donde cocinar no significara aislarse. La escalera central, diseñada por el padre de María José, funciona casi como una pieza escultórica que organiza toda la vivienda.
Una casa diseñada pensando en el clima
Una de las conversaciones de la entrevista aparece cuando habla del clima. Desde fuera, muchas veces se imagina Andalucía únicamente como calor y sol, pero María José insiste en algo importante: en invierno hace frío de verdad.
La casa está bien aislada y cuenta con placas solares, pero aun así los veranos son intensos. Hablan de semanas enteras por encima de los 40 grados y de la rutina cotidiana de cerrar persianas por la mañana para conservar algo de frescor durante el día. Esa relación con el clima atraviesa muchas decisiones de la vivienda: desde la ventilación hasta los materiales exteriores o el uso constante del aire acondicionado en verano.
También aparecen tradiciones domésticas profundamente andaluzas: las chimeneas alimentadas con poda de olivo, los braseros antiguos o las casas encaladas cada año por dentro y por fuera con cal, no solo por estética, sino también como forma de limpieza y desinfección.
Las mujeres que sostienen la memoria
Hay un hilo que atraviesa toda la conversación: las mujeres de la familia.
La bisabuela que cocinaba para todos los trabajadores del campo. La madre que trabajaba fuera y dentro de casa sin descanso. Las reuniones familiares para preparar dulces de Semana Santa. La tradición local de los “cierros” en las viviendas de planta baja de los cascos urbanos con mujeres cosiendo mientras observaban la calle. María José habla con cariño de esa memoria femenina cotidiana que rara vez aparece en los relatos oficiales o en las guías pero que esta tan presente.
Cuando habla de referentes, habla de su madre. De verla trabajar, estudiar, seguir formándose y mantener los cuidados familiares al mismo tiempo. Y probablemente ahí se entiende también mucho de su propia personalidad: una mujer tremendamente autoexigente, acostumbrada a responsabilizarse de todo y a seguir aprendiendo constantemente.
Su vocación luchada: matrona
Aunque durante años ha trabajado como enfermera especialista en salud mental, María José cuenta que siempre tuvo claro que quería ser matrona. Lo intentó durante mucho tiempo hasta conseguir finalmente acceder a la especialidad.
Escucharla hablar sobre salud mental resulta especialmente interesante porque no lo hace desde un discurso abstracto, sino desde la experiencia diaria de acompañar sufrimientos ajenos. Explica cómo ese trabajo le cambió la manera de mirar la vida, de poner problemas en perspectiva y de detectar patrones por los que mejor no transitar.
Durante la entrevista todavía no ejercía plenamente como matrona, ahora ya sí. Y no me puedo alegrar más por ella.
Qué significa “casa”
María José explica que para ella casa no es únicamente un lugar físico. Durante los años que vivieron fuera, ella y Antonio aprendieron que casa también podía ser un piso temporal, una ciudad distinta o cualquier sitio donde ambos estuvieran juntos.
Habla de la importancia de sentir pertenencia, incluso lejos del lugar de origen. Y quizá por eso esta vivienda en Arahal no se siente como una meta definitiva ni como un símbolo de éxito, sino como un espacio construido para poder vivir con calma, recibir gente y sentirse en el confort de casa.


